Aquella ocasión en la que extinguimos a una especie de paloma... Por comérnosla
Aquella ocasión en la que extinguimos a una especie de paloma… Por comérnosla Andrés P. Mohorte Nada hay tan urbano como unapaloma. Ni siquiera el asfalto. Tan ubicuas aves se han convertido en un elemento consustancial a todas las ciudades del mundo. Anidan en las alturas de los edificios, se alimentan con los restos que desperdigamos por el suelo y transitan por las calles en permanente simbiosis con el entorno, siempre grises, permanentemente adaptadas al trajín diario de las grandes urbes....