Vikingos, Islandia y un dentista: cómo Catán se convirtió en todo un clásico de los juegos de mesa
Albertini Aún recuerdo mi primera partida de Colonos de Catán. Fue una partida de aprendizaje eterna (75 minutos dice la caja, menuda risa) pero que al finalizar ─quedándome muy por debajo del objetivo de los diez puntos─ tuve la sensación de “este es el mejor juego que he jugado en la vida”. Expresión que, por otra parte, repetiría con algún que otro juego posterior. El “Catán”, que Sonyquiso convertir en una franquicia cinematográfica, es un juego de estrategia de gestión de recursos....